Escribo de noche; como los bohemios, los borrachos o como las putas que llegan tarde del trabajo con el alma magullada y el corazón resquebrajado.
Tengo más de 28 escritos que jamás publiqué.
Hoy entre las paginas de Antologia poética encontré un fragmento:
"Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple.
Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo y ni sé con que pretexto por fin me necesties".
Esta noche estuve con Daniela hemos recordado los mil conflictos que a veces tiene bajo el tórax, esa necesidad de que le lean en braile la piel cuando está de gallina, esas ganas que tenemos las mujeres por que nos conquisten, como se hacia antes. Esas ganas de charlar con alguien hasta que sale el sol, a la luz de la luna, con dos copas de un buen vino, con cualquier aroma afrodisíaco, con la melodía de un saxo. Sin necesidad de que se junten las pieles, de escuchar, de compartir, de aprender, reflexionar.
Esta noche estuvimos hablando de la gestión de las emociones, de como trabajar nuestra inteligencia emocional, de lo mucho que nos queda por aprender de nosotras mismas, de la manera tan sencilla en la que se transporta al mundo de los sueños, de lo mucho que le gustaría tener memoria de pez, ser un mosquito atrapado en un ámbar, de las ganas que tiene que Peter venga esta noche...
Daniela, demasiado curiosa e impaciente. Su asignatura pendiente: la gestión de sus emociones...
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