miércoles, 17 de noviembre de 2010

relaciones con fecha de caducidad. . . *


Por muchas noches en blanco que una dediqué a pensar en su biografía sentimental, la verdad es que encontrará pocas soluciones. Podrá parchear tal o cual relación, pero al final, volverá a pasar lo de siempre. Que en un momento dado saltarán pedazos, como tantas otras veces. Porqué uno es como es  y no es fácil dejar de serlo para querer a alguien, es casi un combate perdido de antemano. Asi que lo mejor que nos podría pasar es que las relaciones sentimentales vinieran con fecha de caducidad, como los yogures. Así sabríamos de antemano cual es la fecha del final, y no perderíamos el tiempo en inseguridades, sospechas, ni discusiones. Nos dedicaríamos a disfrutar cada momento hasta la última décima de segundo. Aunque si lo piensas, lo bueno de no tener fecha de caducidad, es que nos permite seguir soñando con que, esta vez si, ese yogur, pueda conservarse para siempre.

lunes, 15 de noviembre de 2010

matemáticas, pura atracción magnética. . . *

Llevo mucho tiempo pensando en quién tuvo la culpa y ya comienzo a entenderlo: las matemáticas tuvieron la culpa de todo lo que nos pasó. Si nunca nos salieron las cuentas no fue por nuestra culpa sino por los caprichos de los números al cruzar nuestra existencia. Cada 2 por 3 nos empeñábamos en dejarnos a medias, como un quebrado. Yo sólo trataba de sumarle a nuestro colchón algunos suspiros pero eso es algo que no funciona si le restas importancia a los sentimientos. El 69 no era un múltiplo de los mejores días y al final fue imposible. Yo me empeñaba en llevarte flores 9 días por semana y sólo daba contigo cada 30 de febrero. El denominador común de nuestra relación fueron los malentendidos al cuadrado y las probabilidades de fracaso cada vez mayores. Así que lo dejaré aquí, dejaré ya esta columna porque me temo que no hay teorema que pueda dar solución al problema que hay entre tú y yo, hay demasiadas variables.

domingo, 14 de noviembre de 2010

MAYBE. . . *



Quizás les haya pasado en alguna ocasión. Quizás, alguna vez, caminando por la calle les pareció ver entre el tumulto de la gente a una persona a la que amaron hace mucho tiempo. Apenas fue un instante, un breve destello de luz, pero lo suficiente como para dejar una quemadura en la retina y en el alma. Lo suficiente como para dejarte paralizado en mitad de la acera, sintiéndote a contracorriente de todo. Sin saber muy bien qué hacer o qué decir.
Se le llena a uno la cabeza de recuerdos. Y el caso es que no estás seguro de que se trate de esa persona. Porque primero fue, como digo, un breve instante y en segundo lugar, porque hace tanto tiempo desde la última vez que os visteis, que todos hemos cambiado en este tiempo. Y tú también aunque, a veces, te niegues a reconocerlo. Y está bien que así sea.
El caso es que entonces uno se queda dudando en mitad de la acera, pensando si no será que uno confunde la realidad con el deseo. Quiero decir que quizá sí se trate de esa persona, pero a lo mejor no. A lo mejor uno lo desea tanto que la inventa entre la gente. Desapareciendo y apareciendo. Apareciendo y desapareciendo. Y no digo que quedara algo urgente por decir, algo pendiente. Quizás no sea eso. Quizás sea un deseo inconsciente. Y uno sólo quiere encontrarse con ella para decirle cualquier tontería. Quizás para recuperar un retazo de aquellos tiempos en los que éramos eternos y vulnerables. Quizás sólo para decir, ¿qué ha sido de ti en todo este tiempo?, ¿qué fue de nosotros?, ¿Qué ha sido de mí?

viernes, 12 de noviembre de 2010

. . .*

Yo creo que lo que te pasa es que te acojona que haya alguien ahí fuera dispuesto a ayudarte, a quererte, sí, y te da miedo que de repente descubran que en realidad eres alguien a quien no merece la pena querer...

jueves, 11 de noviembre de 2010

Adiós. . . *


Con el estómago lleno de rabia aún colgué el teléfono antes de que llegaras a cogerlo. Me merezco una despedida, por lo menos eso. Pero no, tú te quedas con tu decisión de alejarte (por favor, que esta vez sea de verdad) y yo me quedo sin poder decir nada.
adiós.
al aire.
adiós.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Novembre esquimal. . . *

AMB TU. . .*  ( CLIKAR AMB TU. . .* ) Un dia qualsevol una trista notícia va arribar, palpitacions ténues, llàgrimes de dolor.
 No et va tornar a veure, i tot i que et va poder dir adéu l' atzar va vèncer la sort i el destí es complí.
Mai més plorará amb pena, plorará amb emoció ja que el valor que corre per les seves venes nubla tot el dolor. Viurá com tu volies, aprenent i amb tenacitat, amagant les manies, parlant amb el cor.
Avui àngel del cel li costa respirar, et troba molt a faltar i mai et podrá oblidar. Però no t' amoïnis, está en bones mans i la meva mà mai li faltarà!