Acompañada con un té rojo y su amiga empezaron la tertulia con Romeos. Y créanme que sé que San Valentín o San corte Inglés y carnaval ha terminado, pero aún existen amantes de este calibre o más bien amantes de Teruel, ya se sabe, tonta ella, tonta él. Dados los timpos que corren los transeuntes que divagan hacia ninguna parte por la ciudad reflejan miedo, miedo en sus caras al toparse con la palabra C O M P R O M I S O.
Compromiso empieza con la misma letra que cobardía, cadenas, corazón, ceguera, cárcel, ceder, cariño ....
Como de costumbre Daniela empezó su monólogo. Ella para variar se creía Janis Joplin, creía en el amor libre, en la revolución sexual.... Y sin marihuana y LSD empezó a viajar por su mundo a ritmo de rock psicodélico, groove y folk. Cuanto miedo le hacía la palabra compromiso y es que la muchacha nos salió exigente y aún seguía soñando que alguien le respondería al anunció del periódico que puso en Agosto.
Tenía 283746 conflictos bajo el tórax y la necesidad que sólo le leyeran en braile la piel de gallina. Sólamente quería sonrisas, abrazos, conversaciones banales, gintónics, música, cigarrillos, Madrid....
Su estratégia era muy sencilla, sin ningún pretexto pretendía que la necesitaran, pues ella no iba a mover ni un sólo dedo. Iba de progre pero en realidad quería ser cortejada. Su amiga en cambio esperaba constantemente a que Romeo corriera a sus brazos enloquecido por un conjuro o un brebaje de amor eterno.
Daniela creía que todo lo coherente se perdía en cada esquina, donde la agarraran fuerte. No quería encontarle sentido a las cosas, lo racional, la parte ética la dejaba para los aficionados. Buscaba una parte irracional, que no tuviera base ni estructura, que se mantuviera fuerte, contra todo. Decía que la parte en la que alma y cuerpo se encontraran para afirmar a alguien era su parte favorita sin explicación.
Además de eso, no quería conocer a nadie pues las despedidas para ella tenian un protocolo en el cual era necesario mentir para no sentirse culpable del fracaso que suponía que el amor acabe. Porqué lo peor del amor cuando se acaba es que se acaba. Y seamos realistas, todos necesitamos a alguien que nos despierte por la mañana son olor a café recién hecho, que nos saque los colores por la noche, que nunca olvide las fechas importantes, que te cuelgue un post-it en la nevera, que te aburra con tus historias, que te sorprenda son su capacidad de hacerlo todo bien, que te enseñe a ser más persona , que te vea todos los días como el primero , que coja de la mano por la calle , que te quite el frío en invierno , que te de amor a raudales , que te quiera , seas quien seas , vayas donde vayas . Pero la realidad es que mi amiga prefería estar así, sin nadie, sentía amor a raudales por los que le rodeaban, no tenía miedo a estar a meses de los 30, no quería seguir las normas de encuentra tu pareja, cásate, ten hijos..... Prefería que el día a día le sorprendiera. ¿Para qué el compromiso?. Daniela prefería hacer el amor como un hombre.
Daniela no quiere Romeos, ni ser Julieta, ni tan siquiera ir al cine. Daniela quiere sorpresas.
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