Desde la primera vez que lo vió, Daniela sintió un escalofrío en su interior. Pensó: ¿Se puede tener la cara más bonita del mundo mundial?. Él, un chico de apariencia tímida, noble, con cara de niño, misterioso, parecía que estuviese lleno de miedos. Los días y las semanas fueron pasando y como si el destino así lo quisiera intercambiaron sus primeras palabras. A Daniela le parecía absurda la conversación que iniciaron, és más a punto estuvo de borrar su número, pues pensó: ¿ Para qué?. Aún así, hubo algo en su interior que provocó una sonrisa en su cara, al ver que como por arte de mágia había conseguido encontrar la manera de estar en contacto con él.
Pasaron los meses i Agosto se convirtió en un Agosto esquimal. El otoño llegó de la mano de su primo hermano invierno. Las noches no tenían duende y mi amiga pensaba que estaba por las calles de Moscú mientras regresaba cada noche a casa. Por suerte, alguien inventó los fines de semana y una madrugada de Sábado a Domingo Daniela se puso en contacto con el que poco a poco se iba conviertiendo en su príncipe azul, me imagino que la culpa de todo esto la tiene el alcohol, quien consigue que con unas copas de más dejes salir todo aquello que llevas dentro. Recuerda que casi de buena mañana conversó con el durante un buen rato, largo y tendido. Se sentía feliz, agusto, sonreía y creía apreciar que él sentía lo mismo.
Seguían pasando los días y cada vez conversaban más a menudo hasta que se vieron una noche en un banco de su escondite secreto, eligieron ese sítio como si de una habitación clandestina se tratara. Parecían dos adolescentes sentados, pasando frío, sin saber que decirse. El rato fue fugaz pero valió la pena. Daniela se fué con un sabor agridulce, pues parece ser que siempre que pasaba un rato con él terminaba rápido.
Una noche él apareció por sorpresa y como de dos quinceañeros se tratara él le robó un beso y es allí dónde empezó todo.
Últimamente todo ha cambiado, ella despertó del cuento de hadas. No se sabe porqué siempre tiene que ocurrir algo entre ambos que impide que esten juntos. Daniela siempre acaba esperando que su chico vaya a buscarla para ir al baile de final de curso y él.... Él.... No aparece.
Aún así ella cree que es perfecto, que deberían escaparse, juntos, de la mano, hacía el país de Nunca Jamás. Peró hay una compañera que lo impide, Cobardía.
Así pues, mi querida confidente tacha los días del calendario con ansia para que llegue Agosto, ese Agosto el cual esta vez no será esquimal.
Y para terminar adjunto un vídeo de un tema nuevo de Vega, "La cuenta atrás", pues describe perfectamente el momento por el que pasa. DALE AQUÍ!!!!!