martes, 23 de agosto de 2011

Él . . .*

Todos tenemos una persona que nos hace sentir especiales, felices, cómodos, con la que compartimos nuestros sentimientos, deseos, llantos, esa que nos da un abrazo y nos hace sentir llenos, completos, seguros. Que nos llenan de paz. Ese era él, mi mayor confidente, mi alter ego, mi mejor amigo : Isi. Recién llegado de la capital, hizo lo mismo de la gran mayoría de los días, venirme a "picar". Cómo si de mi primera cita con 15 años se tratara, bajé corriendo y me colgué de él, lo había echado tanto de menos..... Comenzamos a contarnos todo lo que nos había sucedido durante la semana mientras nos sentábamos en su terraza acompañados de varias "birras", su terraza era perfecta: cálida, acojedora, muy verde, llena de miles de macetas, con esa mesa y sillas blancas de hierro que formaban parte del centro del espacio, hacía que me sintiera como en una espécie de "patio andaluz". Lo escuchaba, atentamente, como si fuera Daniela, analizando cada palabara, situación, bajo esa luz ténue que nos acompañaba en tal momento tan placentero y relajador. Él consigue que cada noche que nos reunimos sea mágica, diferente, incondicional...
No sé que haré el día en que me vaya. Sí, sí.... Me marcho, me marcho de la cuidad. Está todo hablado, apalabrado, con la mejor: con Núria.

P.D. : Querido amigo te echaré de menos, pero vaya dónde vaya jamás serás sustituible, porqué te llevo dentro, aquí, en mi parte izquierda superiror del tórax, porqué siempre irás conmigo y porqué te quiero, te quiero, más allá de cualquier pero, "más allá del caballero poderoso Don Dinero"....

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